Madre grabando a su hijo con peluche y juguetes en sala de estar. sharenting

Sharenting: los riesgos silenciosos de publicar fotos de hijos

La obesidad infantil crece en todo el mundo y la familia tiene un papel clave en la forma en que los niños se relacionan con la comida, las emociones y los hábitos. Una reflexión sobre cómo educar desde casa para construir salud y proyecto de vida.

Con el inicio de clases aparecen las fotos, las publicaciones y las redes sociales llenas de imágenes de chicos con uniformes, mochilas nuevas y sonrisas de primer día.

Pero detrás de esa escena cotidiana aparece un fenómeno que hoy la ciencia está estudiando cada vez más: el sharenting, es decir, cuando los adultos publicamos fotos de nuestros hijos en redes sociales.

El término surge de la unión de dos palabras en inglés:

  • share (compartir)
  • parenting (crianza)

Y describe algo muy común: cuando los adultos comparten información, fotos o videos de sus hijos en redes sociales.

Lo que muchas veces parece un gesto inocente puede tener consecuencias que no siempre vemos.

¿Qué es el sharenting y por qué preocupa a los especialistas?

El sharenting viene siendo analizado hace años porque empezaron a detectarse riesgos importantes.

No solo relacionados con la exposición de los chicos, sino también con las relaciones parentales.

De hecho, existen casos en distintos países donde hijos demandaron a sus padres o abuelos para que dejen de publicar fotos de ellos en redes sociales.

Esto muestra hasta qué punto puede llegar esta problemática.

Los derechos del niño que entran en juego en el sharenting

Cuando hablamos de sharenting aparecen varios derechos fundamentales de los niños:

  • derecho a la intimidad
  • derecho a la identidad
  • derecho a su identidad digital

La identidad digital es especialmente importante hoy.

Porque una vez que subimos una foto a internet, dejamos de ser dueños de ella.

Eso significa que lo que publicamos hoy puede acompañar a nuestros hijos durante toda su vida.

Como orientadora familiar, observo que la vulneración de estos derechos no solo es un tema legal; es, ante todo, un tema de vínculos. Cuando publicamos sin consentimiento, estamos enviando un mensaje silencioso sobre la propiedad frente a la autonomía. Proteger su identidad digital es una forma de presencia real: es estar presentes para cuidar su futuro, incluso en espacios donde ellos todavía no pueden dimensionar el alcance de su huella.

Riesgos del sharenting que muchas veces no vemos

Cuando publicamos una foto muchas veces también publicamos información sin darnos cuenta.

Por ejemplo:

  • el uniforme escolar
  • la escuela
  • el club
  • el barrio
  • los horarios de entrada y salida

Toda esa información puede ser utilizada por otras personas.

El fenómeno del sharenting no se trata solo de publicar fotos. También implica pensar qué información sobre nuestros hijos estamos dejando disponible en internet.

Además aparecen otros riesgos, como:

Este descuido en la privacidad es, lamentablemente, el combustible de muchas situaciones de ciberbullying. En mi libro sobre prevención del acoso escolar, explico cómo una imagen sacada de contexto o un ‘meme’ familiar puede convertirse en una herramienta de humillación entre pares. Prevenir el sharenting es, en esencia, prevenir futuras violencias.

El ejemplo que damos a nuestros hijos en redes sociales

Muchas veces les damos sermones a los chicos sobre el uso de redes.

Pero los chicos no aprenden de lo que decimos.

Aprenden de lo que ven.

Aprenden cuando observan:

  • qué compartimos
  • qué consideramos íntimo
  • cómo respetamos los límites

Incluso cuando ellos mismos dicen:

“No quiero que publiques esa foto”.

Una regla simple antes de publicar fotos de los hijos

Siempre propongo lo mismo:

Parar. Pensar. Y recién después actuar.

Preguntarnos:

  • ¿Por qué estoy subiendo esta foto?
  • ¿Para qué la estoy compartiendo?
  • ¿Beneficia a mi hijo o me beneficia a mí?
  • ¿Puede perjudicarlo?
  • ¿Él está de acuerdo?

Alternativas más cuidadosas al sharenting

Hay familias que optan por crear álbumes familiares privados.

Grupos muy reducidos donde:

  • solo está la familia
  • todos saben que esas fotos no salen de ese entorno

De esa manera los recuerdos quedan dentro de un espacio seguro.

Cuando los hijos piden bajar las fotos

Hay madres que recibieron un pedido muy claro de sus hijos:

“Bajá mis fotos de las redes”.

Y lo hicieron.

No lo tomaron como un rechazo.

Lo tomaron como una forma de respetar la necesidad de protección de sus hijos.

A veces hay que decir algo incómodo a los abuelos, tíos u otros familiares:

“No publiquen fotos de los chicos”.

Puede resultar incómodo decirlo.

Pero la pregunta importante es:

¿Quién paga el precio si no lo hacemos?

Muchas veces ese precio lo pagan los chicos.

La coherencia también educa

Si como adultos no nos animamos a poner límites para proteger a nuestros hijos, después es muy difícil pedirles a ellos que lo hagan.

Los chicos aprenden de lo que ven.

Y también de la coherencia.

Preguntas frecuentes sobre sharenting

¿Qué es el sharenting?

El sharenting es la práctica de padres o familiares que comparten fotos, videos o información de los hijos en redes sociales.

¿Es peligroso publicar fotos de los hijos en redes sociales?

No necesariamente, pero puede implicar riesgos si no se consideran aspectos como la privacidad, la identidad digital o la exposición a desconocidos.

¿Qué es la identidad digital de un niño?

Es el conjunto de información que existe sobre una persona en internet: fotos, comentarios y datos que pueden permanecer online durante muchos años.

Antes de publicar una foto de tus hijos en redes

Podés hacerte estas preguntas:

  • ¿Mi hijo está de acuerdo con que publique esta foto?
  • ¿La imagen muestra información sobre su escuela o ubicación?
  • ¿Podría avergonzarlo en el futuro?
  • ¿Estoy publicando por él o por mí?

A veces detenerse unos segundos antes de publicar puede marcar una gran diferencia.

Para conversar

¿Alguna vez te preguntaste qué puede pasar cuando publicamos fotos de nuestros hijos en redes?

Te invito a compartir tu opinión en los comentarios.

Y si este tema te hizo pensar, podés compartir la nota para que más familias reflexionen antes de publicar.

Te invito a compartir esta nota:

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *